Invertir es muy simple. ¡No te compliques!

Invertir es muy simple.

El problema radica en nosotros mismos, que persistimos en complicar las cosas simples, convirtiéndolas en algo muy complejo y usando como excusa para no ponerlas en práctica.

Recientemente comenté la similitud entre el dinero y la comida y mostré cómo complicamos las cosas que en realidad son simples.

Lo que debe saber sobre las inversiones

Como dije antes, invertir es muy simple. Sólo tienes que saber esto:

  • Invertir es hacer que tu dinero trabaje para ti;
  • La reinversión de sus ganancias le permite aprovechar el interés compuesto;
  • Cada inversor tiene diferentes objetivos y tolerancia al riesgo;
  • No hay una sola estrategia para tener éxito en las inversiones;
  • Cada tipo de inversión tiene características únicas;
  • La diversificación de las inversiones ayuda a reducir el riesgo.

Juntos, todos estos puntos forman la base de conocimiento con la que cualquier inversor debería sentirse cómodo invirtiendo.

Sin embargo, estos conceptos no significan nada a menos que los pongas en práctica.

Es genial saber que el interés compuesto acelera las ganancias de tu inversión, pero la gran pregunta es ¿cómo aprovechar el interés compuesto y realmente hacer dinero ?

Antes de continuar esta lectura, recomiendo cinco artículos:

  • ¿Qué es invertir?
  • Interés compuesto: Dinero trabajando para ti
  • Perfil del inversor: Conócete a ti mismo
  • Inversión pasiva: Su cartera de pilotos automáticos
  • Por qué debemos diversificar nuestras inversiones

Mi estrategia favorita

Para ilustrar mi ejemplo, exploraré el inversor ficticio que llamaré María.

María tiene unos veinte años y es relativamente nueva en el mundo de las inversiones. Sabe que quiere invertir, pero no está segura de cómo hacerlo.

Sus conocimientos financieros son razonables, pero no quiere pasar su tiempo libre analizando aplicaciones financieras (o perder el sueño por las inversiones).

Inversión activa y pasiva

Después de estudiar los artículos que he citado anteriormente y de leer más sobre acciones y fondos de inversión, María aprendió que hay dos estilos básicos de gestión de carteras: activo y pasivo .

Cada estilo es el resultado de un enfoque diferente del mercado. El objetivo de la inversión activa es seleccionar activos financieros que se desempeñen por encima del promedio del mercado.

Por ejemplo, cuando un administrador de un fondo de inversiones examina los resultados financieros y contables de una empresa para determinar si las acciones deben formar parte de la cartera de ese fondo, ese administrador está gestionando activamente la cartera.

Un inversor pasivo, a su vez, no quiere tratar de ganarle al mercado.

En cambio, partiendo de la premisa de que el mercado de valores tiene un buen rendimiento a largo plazo, prefiere adquirir un fondo índice, que sigue (casi) exactamente el rendimiento del mercado.

Esta decisión se toma porque este tipo de inversor cree que vencer al mercado requiere mucho trabajo o no es tan útil.

¿Qué tipo de estrategia utilizar?

Volviendo al caso de María, decide que la inversión pasiva está más en consonancia con su estilo, y el activo financiero elegido es el fondo del índice BOVA11.

Este fondo índice está indexado al Índice Bovespa (Ibovespa), que está compuesto por las 70 empresas más grandes del España.

¿Por qué un fondo índice?

  • Comprar un fondo índice es invertir pasivamente, para que María sea libre de tener una vida sin preocuparse de elegir las mejores acciones para invertir;
  • María logra una diversificación instantánea (ya que el fondo tiene acciones de varios sectores) sin gastar una fortuna para invertir en docenas de empresas. La mayoría de los fondos del índice pueden ser comprados por menos de € 1 mil;
  • Lo que es más importante, los honorarios de la inversión pasiva son mucho más bajos que los honorarios de gestión de un fondo de inversión o incluso los honorarios de corretaje por la compra directa de varias acciones.

María no se detiene en esa adquisición inicial. Invierte al menos el 10% de su salario cada mes.

Con esta estrategia, a veces compra cuando el precio del fondo es más alto, y a veces cuando es más bajo.

Al final, ella obtiene un buen precio promedio. Y todavía tiene el hábito de ahorrar todos los meses.

Poniendo los conceptos a trabajar

Y eso es todo lo que se necesita para ella. Es una cosa muy simple, en realidad. Y a pesar de la facilidad de adoptar una estrategia como esta, permite a Mary seguir todos los principios que estamos discutiendo:

El dinero trabaja para ella

Su dinero trabaja a su favor, y ha adquirido una participación en las 70 empresas más grandes de España.

Reinversión automática = interés compuesto

Sin ningún trabajo adicional, reinvierte automáticamente todos los ingresos pagados por medio de dividendos, lo que le permite aprovechar el interés compuesto a lo largo del tiempo, sobre todo porque no se grava de inmediato (el impuesto sobre la renta se paga sólo en la operación de venta).

Simple, seguro e inteligente

¡Es fácil! Esta estrategia se adapta a la preferencia de María de no tener trabajo para elegir las acciones a invertir.

Sin embargo, para quienes deseen invertir directamente en acciones, es posible comenzar con fondos indexados y pasar gradualmente a la inversión activa.

Estrategia adaptable a cualquier perfil de inversor

Esa estrategia puede adaptarse a los objetivos y la asignación de activos de cualquier inversor.

En el caso de María, tiene un horizonte temporal de más de 20 años, por lo que puede permitirse invertir predominantemente en renta variable.

Si un inversor no se siente cómodo invirtiendo sólo en acciones, también es muy fácil comprar valores públicos. Las tasas son muy bajas y permiten personalizar la asignación de activos.

Conclusión

Recuerde que estos puntos no significan una recomendación de inversión. No sólo porque no hay un único enfoque que funcione para todos.

El propósito del ejemplo de este artículo es ofrecerles una visión más tangible de cómo un inversor debe poner en práctica las ideas que he expuesto en todos los artículos recomendados de este texto.

Quizás el mensaje más importante es que es poco probable que la inversión en fondos indexados a largo plazo cause pérdidas.

Hay una multitud de formas de perder dinero, ya sea en inversiones especulativas o a través de las elevadísimas tasas de los fondos de inversión y los planes de pensiones privados.

Por otra parte, es posible (pero no recomendable) ser muy reacio al riesgo. Si pones tus ahorros debajo del colchón, yo garantizo que no aumentará de valor.

Hay muchas otras alternativas ahí fuera. Le recomiendo encarecidamente que las explore todas y vea cuál le funciona.

Sin embargo, para el inversor medio, el camino inteligente a seguir incluye el ahorro regular, mantener bajos los costos de inversión y permanecer en el mercado a largo plazo.

Hagas lo que hagas, mantén estos principios en mente y nunca dejes de intentar aprender más.

Ah, y si quieres aprender a invertir a partir de ahora, te recomiendo que conozcas Cómo invertir el dinero, libro electrónico oficial del blog Quiero hacerme rico .

¡Hasta la próxima!

Imagen de shutterstock.com .

Tamara Martin
No necesito responderle a un jefe. Nunca más. No trabajo en un cubículo ni tampoco espero en los atascos de tráfico Vivo la vida exactamente como quiero. Pasaré 4 horas caminando un martes al azar si me apetece. O me quedaré despierto toda la noche escribiendo publicaciones de blog. O viajaré a Bali por capricho. Rompí los grilletes de la dependencia del sueldo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba