De la motivación al éxito

Respóndeme una cosa: ¿es la motivación una garantía de éxito? Yo respondo de antemano: ¡no!

¿Cómo que no?

Déjeme explicarle. ¿Quién de nosotros no ha leído artículos que comentan la importancia de la motivación? La motivación es, en efecto, muy importante, pero estar motivado no es garantía de éxito.

Por ejemplo, quien aquí ha estado en una conferencia o taller y se ha ido diciendo: – ¡Wow! No es que vaya a cambiar mi vida ahora. Luego llega la semana siguiente y no se ha hecho nada.

Motivación versus logro

Hay mucha gente motivada que no hace nada. Gente que dice estar pensando en hacer algo nuevo, estudiar, intentar. Luego pasan los meses o años, y esta persona sigue pensando, estudiando… Nunca logran sus objetivos.

Para eso, tienes que empezar algo. ¿Cómo? ¡Empieza!

No sigas dando excusas para no hacer lo que sabes que hay que hacer. Tal vez no sepas cómo hacerlo, pero sé que sabes lo que hay que hacer. En este punto siempre hay excusas para subcontratar nuestras responsabilidades.

La excusa más común es culpar al pasado con expresiones como: «así es como siempre ha sido», «así es como fui creado», etc. Este tipo de personas se aferran al pasado y lo usan como excusa para su falta de éxito en el presente.

Amigos, puedo decirles que el pasado no los define como personas, los prepara. No pongas excusas, planifica, empieza y date cuenta de lo que has empezado.

Hacer algo es diferente a empezar algo. Cumplir es un verbo que nace de la costumbre y no de la motivación.

La mayoría de las personas tienen historias sobre las innumerables veces que se han sentido motivadas para iniciar la planificación financiera. Muchas de estas historias suceden a principios de año, pero sucede que no hay una secuencia; normalmente llega el carnaval y el plan ya se ha olvidado.

No sirve de nada tener la motivación para empezar algo, pero no tener el hábito, la disciplina para completar y realizar el proyecto.

Vale, pero ¿cómo puedo conseguir algo?

Con dinero en efectivo.

Pero ese no es el dinero en efectivo en el que estás pensando, C.A.S.H. es un acrónimo: Conocimiento, actitud, secuenciación y hábito.

C onhecimento

No es el conocimiento de «la demanda de mineral de hierro en el sudeste asiático…», o «cómo operar las opciones de compra de acciones…»; nada de eso. Después de todo, ¿quién no ha leído muchas maneras de cambiar su vida financiera y la importancia de hacerlo?

No es por falta de conocimiento que no se inicie un plan financiero. El conocimiento que necesitamos es como: ¿Dónde estoy hoy? ¿A dónde quiero llegar?

A titude

Después de saber lo que realmente queremos ser, tenemos la motivación para tomar la actitud y empezar lo de la Planificación Financiera. Haces una hoja de cálculo, escribes tus metas y sueños y empiezas a anotar los gastos.

Entonces los meses pasan y las hojas de cálculo ya están olvidadas y los sueños y metas son sólo un espejismo. Eso es porque no hay continuidad, normalmente no hay secuenciación S.

Verá, tenemos la motivación para empezar, pero nos falta secuencia.

S ecuación

El gran secreto del éxito está en la secuencia. Aquí es donde fundamentalmente entra en juego el Planificador Financiero – que en Life Finance nos gusta llamar LifeCoach – con el compromiso de conseguir que pongas en práctica lo que hay que hacer.

Nuestro trabajo es Guiar y Apoyar Continuamente en la Construcción de Hábitos, el acrónimo de ENTRENADOR. Con esta secuencia cercana y de sus proyectos, paso a paso el hábito comienza a emerger en su vida.

¿Quieres un consejo para secuenciar tus metas financieras? Tener un plan de vida. Así es, antes de tener un Plan Financiero, ten un Plan de Vida. Entonces pon el plan financiero al servicio de tu plan de vida. Cuidar el legado de vivir una vida con propósito.

Tener un Plan de Vida es ser libre de decir no a algunas cosas que, al principio, parecen buenas, pero que pronto nos damos cuenta de su desajuste con lo que realmente queremos ser.

Por ejemplo, muchos de ustedes quieren tener su propia casa, planear el nacimiento de su primer hijo, un viaje especial, cambiar de vehículo, la educación universitaria de sus hijos, una jubilación, etc. Así que formalizas todo esto en tu Plan de Vida.

Luego, a mitad de año, aparece la «oportunidad» de cambiar de auto, debido a la reducción del IPI. ¿Qué hacer? Y te respondo con otra pregunta: ¿qué es realmente importante, tu plan de vida o el nuevo coche? ¿Qué es más importante? ¿Qué decisión te llevará más rápido a donde quieres ir?

De esta manera la familia puede tomar mejores decisiones de consumo y se convierte en un hábito bueno y saludable.

H carga

Mientras que la motivación gobierna las iniciativas que tenemos, el hábito define nuestro final y nos lleva al éxito.

Si tienes conocimiento, tienes actitud y das secuencia. Eso se convierte en un hábito, que te hace una mejor persona.

Imagen: FreeDigitalPhotos

Tamara Martin
No necesito responderle a un jefe. Nunca más. No trabajo en un cubículo ni tampoco espero en los atascos de tráfico Vivo la vida exactamente como quiero. Pasaré 4 horas caminando un martes al azar si me apetece. O me quedaré despierto toda la noche escribiendo publicaciones de blog. O viajaré a Bali por capricho. Rompí los grilletes de la dependencia del sueldo.

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