En las finanzas personales, el conocimiento es todo…

Durante mis últimos años estudiando temas relacionados con las finanzas personales, una pregunta en particular ha sido para mí una fuente de inspiración para profundizar cada vez más en el tema: ¿es suficiente educarse financieramente, a través de lecturas y cursos especializados, para que una persona cambie la gestión de su propio dinero para mejor?

Lo que he estado comprendiendo a través de mi experiencia práctica como educador financiero y también leyendo libros y artículos científicos en el área, es que el sentido común de que la falta de conocimiento es la causa del endeudamiento de las familias, es insuficiente para justificar el mal manejo de sus finanzas personales.

Esto significa que la gente necesita mucho más que conocimiento para transformar su vida financiera diaria.

Competencia financiera

En este contexto, surge la importancia del concepto de competencia financiera. En términos generales, la adquisición de competencia en materia de finanzas personales implica no sólo saber qué hacer, sino también desarrollar aptitudes y actitudes para que ese conocimiento se exprese en la práctica.

Las habilidades se traducen en la capacidad de transformar, es decir, saber cómo cambiar. Las actitudes pueden entenderse como el deseo genuino de transformación, o en otras palabras, tener la disciplina de querer hacer algo.

Visto de esta manera, el cambio de hábitos financieros va más allá de un simple deseo, y no sólo viene con el estudio. Es necesario desencadenar todo un proceso que implica principalmente el autoconocimiento: revisar los principios y paradigmas que gobiernan nuestras decisiones es un paso fundamental hacia una sólida transformación del comportamiento.

En resumen, el cambio debe venir de la forma en que miramos el mundo, de adentro hacia afuera, y este proceso requiere necesariamente un cambio en lo que eres.

Por lo tanto, para que el estudio de las finanzas personales reflexione eficazmente sobre la gestión del propio dinero, es fundamental un enfoque holístico, una visión integrada de nuestras peculiaridades como seres humanos.

Sin este punto de vista, los cursos y libros destinados a ofrecer educación financiera tenderán a ser inocuos, especialmente para las personas cuyo principal problema es la falta de conocimiento de sí mismas.

Temas Avanzados en Educación Financiera

En mi reciente serie de libros electrónicos, llamada «Temas Avanzados en Educación Financiera», ofrezco cinco volúmenes que tratan de responder a la pregunta formulada al principio del texto, desde varias perspectivas.

Un análisis de la eficacia de los programas de educación financiera, la comprensión de cómo los problemas financieros de los empleados afectan a las empresas, el concepto de competencia, la comprensión del funcionamiento de nuestro cerebro y el proceso de cambio de hábitos son algunos de los temas abordados.

Para los interesados en el tema, ese es mi consejo de lectura.

¡Abrazo y buena suerte en sus finanzas y vida personal!

Imagen: FreeDigitalPhotos.net

Tamara Martin
No necesito responderle a un jefe. Nunca más. No trabajo en un cubículo ni tampoco espero en los atascos de tráfico Vivo la vida exactamente como quiero. Pasaré 4 horas caminando un martes al azar si me apetece. O me quedaré despierto toda la noche escribiendo publicaciones de blog. O viajaré a Bali por capricho. Rompí los grilletes de la dependencia del sueldo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba